miércoles, 29 de diciembre de 2010

MEJOR SIN HUMO


Las multinacionales del cáncer han seguido en España el mismo protocolo que ya ensayaron, con desigual fortuna, en otros países. Primero comenzaron lanzando la especie de que restringir espacios público a los fumadores era un limitación de su libertad y de sus derechos, luego apelaron a la economía y, mientras tanto, se emplearon a fondo, en reuniones de todo color y pelaje, con los legisladores, con el Gobierno y con las autoridades sanitarias. Hicieron lo mismo cuando se tramitaba la que entró en vigor el 1 de enero de 2006 y, con astucia, topos interpuestos y mucho dinero, lograron abortar su objetivo, porque el resultado final no sirvió absolutamente para nada y dejó todo como estaba, pero con una ley garantista que curiosamente protegía el derecho de los fumadores a seguir ahumando al vecino. Pocos establecimientos colgaron el cartelito de “prohibido fumar” y pocos, muy pocos, adecuaron sus locales. Cinco años después aquella ley es un papel con el que los fumadores se encienden un pitillo.

A la vista de los pobres resultados, por los argumentos inapelables del Centro Nacional de Prevención del Tabaquismo (CNPT) y bajo el influjo ejemplar de un centenar de países que han impuesto normas más eficaces, se comenzó a elaborar la que finalmente entrará en vigor pasado mañana. y que no permite fumar en ningún establecimiento y se encamina directamente a preservar de humo el castigado sector de la hostelería. La tolerancia de muchos fumadores consiste en ahumarte el pescado, la tortilla, el vino… Como no pueden alegar nada sobre los efectos perniciosos del tabaco, los negociantes del cáncer, se han volcado en la economía del sector de la hostelería, con tan apocalípticos como infundados informes sobre la merma que va a sufrir. Según vociferan, a partir del próximo dos enero, los bares, cafeterías y restaurantes se van a quedar solos por el boicot de los fumadores. ¡Vaya memez!

Ya es bastante inmoral anteponer el euro a la salud, pero la radical merma económica que vaticinan los mercaderes del humo no se ha producido en ningún sitio, porque los fumadores son fumadores pero no son idiotas. Me juego un pitillo a que, salvo los cerriles e irredentos, ninguno va a dejar de tomarse una caña porque en el local no se pueda fumar. Y habrán ganado ellos, los sufridos camareros, a los que nunca se les reconoció un canon de riesgo laboral, y toda la parroquia, que podrá tomarse un pincho sin el aderezo de humos, malos olores, toses y esputos de todo pelaje. El tabaco mata a 60.000 personas cada año en España y si tenemos que aceptar que libremente cada uno elija, debemos impedir las tres mil muertes anuales de fumadores pasivos, obligados a pagar las funestas consecuencias del tabaco. ¡Qué inmoralidad, hablar de economía!

Como la Ley aprobada se hará realidad pasado mañana, la última vuelta al torniquete de las tabaqueras es apuntar la posibilidad de la rebelión de los fumadores y de la hostelería contra la norma. Es decir, hacer caso omiso y seguir fumando, como si nada. Bueno, eso tiene un precio que, como siempre, pagarán los más ingenuos.

viernes, 24 de diciembre de 2010

DE VOCACIÓN, SEPULTURERO



Qué pena, parece que está descartado como candidato y que anda el hombre un poco tarumba porque ya no controla ni los apretones de su esfínter. Zapatero es un pecio a la deriva, un estorbo, un peligro para la navegación en el mar picado de la política, pero puede inscribir su nombre en el record de los Guinness, porque, salvo en las dinastías hereditarias, no creo que pueda encontrarse un espécimen tan insolvente, tan carente, tan limitado y tan vacío gobernando un país democrático. Sobre la conciencia de los que lo arropan, lo protegen y lo sostienen debe caer la responsabilidad compartido de haber destrozado millones de vidas, de ser la cabeza visible de los mayores recortes sociales de la historia, de haber enfangado la convivencia ciudadana, de haber resucitado los espectros del pasado y hundido a España hasta límites inimaginables. Nunca nadie hizo tanto mal en tan poco tiempo. Más que un retiro dorado lo que merece es que se le pidan responsabilidades penales por su gestión.

Si la larga etapa de Felipe Gonzáles se cerró con corrupciones, latrocinios, mangoneos, mentiras, cal, ministros y gobernadores en la cárcel, y con una X sobre los sumarios de los crímenes de Estado, la de Zapatero concluye con la desmoralización, la pobreza, la incertidumbre, la división y el desprestigio de España. Y si Rubalcaba fue el sepulturero del felipismo en el que tan activamente había participado, Rubalcaba, el mismo Rubalcaba, vuelve a ser el sepulturero de un zapaterismo que ha estado dirigiendo y vendiendo. Cayó Felipe y medio caído está Zapatero, pero Rubalcaba, el artífice de los momentos más indeseables de uno y otro, sigue ahí, como alternativa de sí mismo, como relevo de sí mismo y como regeneración posibilista de la degeneración que él mismo ha propiciado.

El PSOE rema, rema y rema, pero no se separa de la orilla de un Rubalcaba que, desde el puesto de mando, achicharra a los demás para él seguir a bordo de una nave, la socialista, que, por segunda vez en nuestra reciente historia, nos estrella a todos contra los acantilados. Zapatero está amortizado y Rubalcaba, pala al hombro, se prepara para darle sepultura definitiva, con los epitafios que él mismo escribió para Felipe Gonzalez. Lo sarcástico es que Zapatero, que ha arruinado a España, se vaya mucho más rico que cuando llegó y con la pitanza garantizada para el resto de sus días. La suya nunca estará entre las familias desahuciadas.

Pero mientras tanto ahí sigue, cerril como una mula, aferrado a su mandato porque para él las evidencias no sirven y el desgarro de la calle no traspasa los muros de su castillo. España a la deriva mientras el nene se entretiene con el timón, sin tener brújula, ni rumbo, ni carta de navegación. La posibilidad de acabar con la agonía, convocando elecciones anticipadas es algo que no entra en su mollera de iluminado. Jamás lo hará mientras pueda chalanear, comprando en el mercadillo de los votos, Él juega y se divierte mientras España cae en la resignada meditación de Kette F. Ollen .

miércoles, 15 de diciembre de 2010

EL PRESTIGIO DE IBARRA


Los socialistas placentinos tendrán que elegir entre la prudencia que pide Fernández Vara y la rebelión que propone Ibarra. El primero mira el contencioso guardando una distancia de seguridad, mientras que Ibarra, como es propio en él, se dedica a romper cristales incluso dentro de su propio partido. Hace lo que sabe, así es que en uno de sus arrepíos se ha ido a Plasencia para recordar al mundo que sigue siendo el director de la orquesta, el solista, el coro y el instrumento principal. A trote de caballo, convocó a los medios de comunicación para proclamar la inocencia de la alcaldesa, poniendo la mano en el fuego por ella y animando a los militantes socialistas a elegirla candidata, “independientemente de los que pueda ocurrir en el proceso que se sigue contra ella”.

Él no se para en esas tonterías de las imputaciones judiciales y, como ya hizo en su día con otro socialista que finalmente cargó con una larga condena, proclamó la inocencia de todos los imputados, porque creé que inocente es el que él creé que es inocente, como culpable es el que él considera culpable. Siempre fue así de simple. Los jueces y fiscales podrían ahorrarse mucho trabajo preguntándole. Ya cuando era jefe del Ejecutivo y dueño del Legislativo, quiso hacer incursiones en el Judicial que los perversos jueces no consideraron en su justo valor. Alguno lo pagó muy caro.

“Me juego mi prestigio” enfatizó para cerrar cualquier duda sobre la alcaldesa y los concejales. Vale. Yo por los tres me juego mi premio Nobel de Química, mi medalla olímpica en natación, el Óscar por mi trayectoria cinematográfica, la propiedad de la catedral de Burgos y un huevo duro. Los dos estamos jugándonos lo mismo, aunque puestos a perder, por lo del huevo duro, tal vez pierda yo más que él. ¡Parece increíble que este hombre, con esa mentalidad absolutista y ramplona, haya gobernado desde la democracia durante veinticinco años Extremadura!

Ignoro, porque yo no soy Ibarra, en qué concluirá el proceso abierto contra la alcaldesa de Plasencia y sus compañeros imputados, pero no me sorprenderé si finalmente salen absueltos, porque los jueces están para juzgar y si son inocentes no los van a condenar. Personalmente creo que PSOE y PP están pasándose muchos pueblos al mostrarse tan pusilánimes, porque imputados y juzgados podemos ser todos y ninguna de las dos fases adelanta una sentencia condenatoria. ¿Por qué no esperar a que el juez se manifieste? ¿Por qué vamos a condenar en la calle a quien puede ser declarado inocente en el juzgado? ¿Cómo se repara después el daño y el desprestigio causado? Un juicio, en sí mismo, no es ni bueno ni malo para el enjuiciado, porque lo determinante es la sentencia.

Pero esto, que yo aplicaría con carácter universal, no tiene nada que ver con las puestas en escenas de quien se adelanta a cualquier juicio y juzga en función de proximidad, simpatía o parentela. La presunción de inocencia nunca frenó a Ibarra para machacar a sus adversarios y si en eso se jugó su prestigio, hace mucho que lo perdió. Todo.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

EL MITO CONTRA LENNON


El miércoles pasado se cumplió el trigésimo aniversario de la muerte de John Lennon. Cerca del edificio Dakota de Nueva York, donde fue asesinado, hay una óptica que, con el reclamo de una fotografía suya, en blanco y negro, luciendo sus gafas redondas, lleva treinta años vendiendo miles de monturas. Las compran sin cristales, para guardarlas o para adaptarlas, y en algunos momentos incluso se forman colas. Al rebufo de la oportunidad, también hay “manteros” que venden gafas redondas con los cristales rotos, como símbolo de su muerte. Han quitado la señal donde cayó acribillado, pero el lugar permanece en la memoria colectiva y es frecuente ver a gente mirando el suelo, guiada por la indicación complaciente de los porteros del edificio. Se santiguan mirando el asfalto, escriben sobre el y se agachan para acariciarlo. Allí, delante de aquella “nada” yo he visto a gente llorar.

Atravesando la calle, en el lado más cercano al Central Park, por donde solía pasear, le han dedicado un rincón como homenaje permanente, un sencillo promontorio circular en el suelo, con arabescos, coronado con la leyenda “Imagine” y rodeado de bancos, rosales y setos. Por allí pasa una media de tres mil personas diarias, que depositan sobre el medallón flores, cartas, poemas y pensamientos. Yo dejé una rosa blanca y cogí otra, roja, de tallo largo, que llevaba un papelito atado con un hilo dorado: “I still love you” (te sigo queriendo), firmado con un beso de carmín morado. Algunos dejan sus guitarras, flautas, violines… mientras rezan o meditan, para buscar el contagio de una inspiración que no se sabe si alguna vez llegó a alguien. Los más, hacen y se hacen fotos y acarician el túmulo, visiblemente emocionados. El mito se ha desperezado y Lennon sigue vivo en su obra, en su iconografía e incluso en el recuerdo de muchos que nacieron después de su muerte.

En ese rincón del Central Park abundan las ardillas que, según dicen, gustaban mucho a Lennon, y la gente las señalan, las filman, las fotografían y ríen sus correrías porque ven en ellas la independencia del autor de “Imagine”. Allí, por riguroso orden de inscripción, hay siempre grupos y solistas, interpretando canciones de Lennon y de los Beatles. A veces el concierto por relevos ocupa todas las horas del día y la gente hace un círculo y tararean la canción cogidas del brazo. Por la noche encienden mecheros y velas y hasta que la policía lo impidió, había algunos que dormían allí, con la pretensión de compartir un sueño imposible con Lennon.

El mitómano que lo mató de dos disparos de revólver –no seré yo el que escriba su nombre- era muy consciente de que asesinaba a un mito, por eso cuando el portero del Dakota le gritó “¿sabes lo que has hecho?”, se limitó a sonreír: “Si, acabo de matar a Jhon Lennon”. Como la de Gardel, la de Elvis o Sinatra su voz suena cada día un poco mejor. “No llegaremos lejos, o morimos en un accidente de aviación, o nos mata algún loco”, vaticinó el propio Lennon. No pasó de los cuarenta.

viernes, 3 de diciembre de 2010

EL SINDROME DE STENDHAL


En su libro de viajes “Roma, Nápoles y Florencia” Stendhal describe la sensación de agobio que produce la contemplación prolongada de un exceso de belleza. Cuenta que cuando en 1817 visitó en Florencia la iglesia de Santa Croce, sintió que el corazón se le apresuraba, sufrió sudoraciones anormales, mareos intermitentes y una sensación de abatimiento generalizado. Él afirmaba que la causa de todas las alteraciones estaba en la descomunal belleza de la Iglesia de Santa Croce, su ambiente, su olor, sus luces, el crujido de sus maderas, el sonsonete de los rezos cercanos… Ciento cincuenta años después, tras analizar en muchos pacientes las mismas sensaciones, se definió como “Síndrome de Stendhal” a la respuesta sicosomática que produce el goce estético de una exposición prolongada de la belleza.

Aún a riesgo de propiciar alguna sonrisa condescendiente, confieso que seguí los pasos de Stendhal y buscando su síndrome, visité la Iglesia de Santa Croce en una situación muy similar a la suya, un día lluvioso de mediados de noviembre, al atardecer y con el ánimo predispuesto, pero lo que encontré en Santa Croce fue burla y el único síndrome que me envolvió fue el de un profundo cabreo. Un cabreo justificado, porque después de esperar más de una hora y pagar veinte euros con la ilusión de entrar en un habitáculo de belleza insuperable, el interior de la Iglesia era un andamio en toda su extensión, con maderas y serradoras en el altar mayor y lienzos que protegían las capillas interiores. Santa Croce estaba en obras de rehabilitación, pero eso no impedía a los caraduras que la administran, cobrar una entrada para que pudiéramos contemplar la sin par belleza de los andamios, el plástico negro colgado del techo y aserrín en las lápidas funerarias de su solería.

Me olvidé de Stendhal y de su síndrome, aunque días después, en la Galería Borghese de Roma, sentí algo muy parecido ante el grupo escultórico de “Pluto y Proserpina”, “Apolo y Dafne”, “Eneas y Anquises”… Bernini, me compensaba por la bofetada de Santa Croce y me animaba para insistir en la búsqueda de algo superior a lo sencillamente bello… Bernini me reconcilió con una Roma abandonada que vive de un pasado que no cuida, de truhanes, tahúres y trapisondas, porque ante su obra yo también sentí el pálpito de los sobrenatural, sin llegar al síndrome de Stendhal.

Lo he encontrado hace unos días en la basílica de la Sagrada Familia, de Barcelona. Concluido su interior, no me extraña que el Papa se emocionara al entrar en ella, porque emoción es lo mínimo que se puede sentir al contemplar algo tan grande, tan original y tan sublime. No voy a descubrir aquí la originalidad arquitectónica de Gaudí, pero creo que lo conocido hasta ahora no tiene nada que ver con la apoteosis inconmensurable del interior de La Sagrada Familia. Si el espíritu de Stendhal puede leerme, que se olvide Santa Croce y se de una vuelta por las columnas arborescentes que Gaudí ha sembrado en su basílica, que se pare en las dos fachadas concluidas y que contemple la luz atenuada y bosquecina de su interior. ¡Y sin salir de España!

miércoles, 1 de diciembre de 2010

TENEMOS LO QUE VOTAMOS



Tuve un tío que, pese a su condición de semianalfabeto, era muy inteligente y disponía de una enorme capacidad analítica. Tal vez por eso, a los pocos meses de comenzar la Guerra Civil, lo ascendieron en el bando republicano de soldado raso a sargento, teniente y capitán, en apenas un año. Para alguien como él, que acababa de dejar el vareo de los olivos y el ordeño de las vacas, era una carrera meteórica dentro de las milicias, pero mi tío no se dejó deslumbrar por las estrellas en la bocamanga y sacó sus propias conclusiones. Muchos años después me lo contaba con cierta resignación: “Cuando me hicieron capitán, yo supe que íbamos a perder la guerra. ¿Cómo íbamos a ganar si tenían que recurrir a un ignorante como yo para mandar a la tropa?”.

Me he acordado de mí tío siguiendo la campaña electoral que mañana concluye en Cataluña: ¿Qué “guerra” puede ganar Cataluña votando a los que ofrecen jadeos, culos, rupturas, separatismo y descalificaciones? La política se ha llenado de frivolidades e inconsistencias, porque el electorado es frívolo e inconsistente y cuando lo que se compra es ruido, es ruido lo que se vende. Ningún tendero despliega exquisiteces sobre el mostrador sabiendo que su clientela demanda casquerías. Hubo una eurodiputada italiana que logró su escaño por enseñar las tetas y, en España, Ruiz Mateos logró dos con un “¡que te pego leches!” a Miguel Boyer. Incluso se asegura que una gritona, parroquiana con estrellas de la telebasura más fétida, podría situarse como tercera fuerza política si concurriera a unas elecciones generales.

El electorado es el que marca la demanda y la clase política, ni buena ni mala, oferta lo que tiene salida en el mercado político. Los catalanes querían un poquito de cachondeo después de Pujol y llevan ocho años degustando cacas merengadas. La consecuencia más inmediata es que han dejado de ser un referente de seriedad y pragmatismo para convertirse en una comunidad antipática, manirrota, empobrecida, que se dedica a poner embajadas, a perseguir lo español y a barrer pobres de sus calles. España estaba cansada de la eficaz antipatía de Aznar y, con el empujoncito de las bombas, se volvió hacia un solemne vacío, inútil y reaccionario, que causa hipo en España y risas en el mundo.

“El que al cielo escupe en la cara le cae” y lo que el lunes va a recibir Cataluña es el escupitajo que el domingo deposite en las urnas. Un día para votar y cuatro años para lamentarse suele ser la consecuencia que pagamos por la modorra irresponsable con la que se vota. Acabo de recibir un manifiesto de gente “de la cultura catalana” a favor de la candidatura de Carmen de Mairena, que engloba su programa electoral en “como soy mujer madura, en el c… me he puesto una cerradura”. ¡Qué guay! Si votamos paro, ruido, culos y tetas, no podremos reclamar al que nos da tetas, culos, ruido y paro. O sea, que sí, que tenemos una clase política manifiestamente mejorable, pero que responde a un electorado que está a la altura de su clase política. O al revés.

jueves, 18 de noviembre de 2010

NOS PERSIGUEN


Llaman a cualquier hora, preferentemente durante el tiempo sagrado de la siesta. Las empresas de telefonía han entrado en una guerra estúpida en la que las víctimas que quedamos sobre su campo de batalla somos los consumidores. Todas siguen el mismo ritual, contratan a la misma gente, ofrecen las mismas tonterías y dan la misma tabarra. Hay una que llama todos los días a mañana, tarde y noche, pero parece que no puedo hacer nada para evitarlo, salvo no descolgar el teléfono. ¿Y si no lo descuelgo para qué lo quiero? Tampoco sirve enfadarse porque los que llaman, casi todos con acento sudamericano, son diferentes y, hay que reconocerlo, suelen ser educados. Supongo que los departamentos comerciales tendrán muy estudiado los beneficios de la insistencia, pero, al menso en mi caso, se confunden.

Al principio atendía, daba explicaciones, admitía las réplicas y contrarréplicas y acababa con un educado saludo, pero la actitud se fue agriando y de ahí pasé a decir que el titular del teléfono no estaba, que yo era un albañil haciendo arreglos en la casa, que el teléfono me lo pagaba mi empresa. Luego pasé a ser el portero de la finca, que había subido para regar las macetas. Si es mi mujer la que coge el teléfono, lo despacha con un “los señores no están y yo soy la asistenta de la casa”. Después optamos por ser algo más cortantes: “lo siento, pero en estos momentos no podemos atenderlo” y ya estamos en la negación total, descolgamos y cuando comienzan con la perorata, colgamos sin más. Da un poco de pena, porque sabemos que el que nos hace la puñeta es alguien que está haciendo su puñetero trabajo y buscándose la puñetera vida, pero es que los usuarios también tenemos la nuestra.

Nada sirve de nada, porque siguen llamando, una y otra vez, inasequibles al desaliento. El asunto es tan grotesco que ahora es MoviStar, mi propia compañía, la que se ha sumado al coro, ofertándome unas ventajas enormes si me paso a MoviStar. Como se trata de algo más cercano, me dulcifico para explicarles que yo ya estoy y que no entiendo cómo pierden el tiempo conmigo, pero eso no les importa y aprovechan para informarme de nuevas posibilidades, bla, bla, bla. A este paso, acabaré llamándome a mi mismo y disparando contra mi sombra.

Esta pesadez se suma a la de los que nos atiborran el buzón y a la plasta de los mensajes diarios al móvil. Hay por ahí un tal “club bilinko”, que no sé que es, ni lo que ofrece, pero que lleva tres años machacándome… El colmo sería que, como me aseguran, esos mensajes me los cobraran a mí. Me dicen que la solución más eficaz es cambiar los números de móvil y fijo, cambiar de correo electrónico, cambiar de domicilio…. Estamos indefensos y parece que no hay ninguna posibilidad para protegernos de estos muermos, a los que se han sumado algunas empresas que venden productos navideños… ¡Ay, cómo añoro la carta con el sobre y el sello que se depositaba en el buzón de Correos!

jueves, 11 de noviembre de 2010

LA VIDA TAL CUAL


Acaba de salir una biografía, supongo que no autorizada por el protagonista (es coña), del que fuera tercer presidente de los Estados Unidos, Thomas Jefferson. En “La vida tal cual” se relatan las vivencias personales del autor de la Declaración de Independencia, su escabroso ascenso al poder, las intrigas políticas del momento y asuntos de cama que resultan curiosos por su fondo y por su forma. Resulta que Jefferson, esposo y padre amantísimo, se aliviaba las urgencias con una esclava negra, Elizabeth Hemings, que era hija de su suegro y, por tanto, hermana bastarda de su esposa. Es decir, que don Thomás se beneficiaba a las dos hermanas y, amparándose en el manto de la noche, pasaba del blanco al negro sin percatarse de la diferencia. Ya se sabe que de noche todos los gatos y gatas son pardos y pardas.

La correrías (es una forma de decirlo), eran tan frecuentes que la preñez les llegaba a las dos hermanas, a la negra y a la blanca, simultáneamente, aunque una pariera en la alcoba presidencial, asistida de médicos y parteras y la otra, la negra, claro, lo hiciera asistida por otra esclava y en el cuchitril de los esclavos. Cinco de los nenes que tuvo Elizabeth, la esclava, salieron de un oscuro blanquecino que nada indicaba, pero lo peor, o lo mejor, es que las criaturitas eran calcos del mismísimo presidente, con sus andares abiertos y la inclinación de hombros que era su sello de identidad. Sin embargo, los niños de la legítima, eran irreconocibles y en nada se parecían ni al padre ni a la madre. Putadas de la genética, empeñada en denunciar las sofoquinas de Jefferson.

Como el resultado era tan evidente, la rama oficial de los Jefferson, silbaba, miraba, acataba y se encogía de hombros, pero sin pasar a reconocimientos mayores porque algunos mostraban reticencias en aceptar parientes tan cercanos y tan negros. Eran una trágala mayor aquello de ser hijo de presidente y hermano de un negrito esclavo, pero el tema se resolvió hace poco, porque unas pruebas genéticas resolvieron que los Jefferson, los Hemings y los Woodson (por el suegro), proceden de un mismo linaje y por partida doble, ya que están emparentados por parte del abuelo materno y del padre. Todos tienen la misma carga genética, aunque unos llegaran vestidos de armiño y otros de azabache.

Pelillos a la mar, todos parecen entender hoy los escarceos del abuelo y del padre (también padre fundador de la patria) y más de un centenar de una y otra rama, se han reunido para oficializar una consanguinidad clamorosa. Y además lo han hecho en la mansión de Virginia, la misma en la que Jefferson se dejaba atender, parece que complacidamente, por su esclava Elisabeth. Doscientos años después unos y otros se tutean, aunque la piel marcara diferencias abismales en la suerte de todos ellos. Unos, los blancos, privilegios, oportunidades, respeto y fortuna. Otros por caminos sin asfaltar, a salto de mata y luchando desde la negritud en un país que rechazaba a los negros. ¿Además del abrazo darán a los negritos lo que le corresponde? La biografía no dice nada

miércoles, 10 de noviembre de 2010

LA PREGUNTA DEL MILLÓN


Extremadura tiene una dilatada experiencia en capotear la dificultad con un mínimo de subsistencia y no es lo mismo estar parado en Barcelona o Madrid que en Barcarrota o Campillo de Llerena. Un pellizco de prestación oficial sumada a un poco de ayuda familiar, algo de campo, un corralito, unos ahorrillos y unas briznas de economía sumergida, aquí operan el milagro de una pasividad difícil de entender y muy difícil de explicar. Resulta inquietante que estemos rozando el 23% de paro y desconcertante el conformismo con una situación que va a peor. Tanto paro no rima con tanta quietud social, tal vez porque estar parado no es lo mismo que no tener trabajo.

Yo cada día me pregunto dónde están esos 122.209 parados. ¿De dónde sacan la santa paciencia para soportar en silencio, como las hemorroides, una situación que se perpetúa en el tiempo y que lo único que les garantiza es ir a peor? Pero no somos una excepción, porque Extremadura comparte penurias con Canarias, Andalucía, Murcia, Valencia… y la calma es compartida. Es más, si de verdad hay en España cinco millones de parados, ¿cómo es posible que Zapatero, su artífice, siga teniendo un respaldo del 34%? ¿Masoquistas? Como diría Maki Navajas, “pos fueno, pos fale, pos malegro”.

sábado, 6 de noviembre de 2010

PERROS


Con cierta frecuencia tenemos en casa una perrita chihuahua que con su kilo y medio y su cerebro, pequeño como una nuez, nos enseña cada día lo que es inteligencia práctica, estabilidad emocional, equilibrio y lealtad. Entiende todo lo que se le dice e incluso entiende fragmentos de lo que hablamos entre nosotros, y tiene tan asumidos nuestros hábitos y costumbres que se adelanta a ellos, aunque hace días perdió un poco la brújula con el cambio horario y ha tardado en entender que a las cuatro son las tres. Sé que nuestra chihuahua no es nada excepcional, porque los perros, salvo excepciones, son seres extraordinarios que se adaptan a la vida y a las órdenes de sus dueños, a los que quieren, siguen y respetan sin condicionamientos.

Casi siempre, los perros que atacan han sido adiestrados para atacar y han recibido un premio, o la caricia del dueño, por la agresividad demostrada. El perro es un folio en blanco y sobre él podemos escribir un poema o un escupitajo. Yo he visto perros adiestrados por la Guardia Civil, capaces de detectar diez gramos de droga en el interior de un depósito de gasolina y todos sabemos de perros que han agredido a niños de la propia familia porque se han visto acosados en su propio espacio. Los dos hacen lo mismo, los dos siguen una misma pauta y responden a los mismos estímulos. En terremotos, derrumbamientos e inundaciones, el perro suele ser el arma más sofisticada, como quedó demostrado en las Torres Gemelas, donde los perros localizaron a más de tres mil personas. Los perros responden al adiestramiento y a lo que de ellos esperan sus dueños, y el mismo perro puede asumir conductas dispares. El mismo perro que mata puede salvar vidas.

¿Castigamos a los perros lazarillos por prestar eficazmente los ojos al invidente? Si aplaudimos a los que siguen lealmente el comportamiento para el que han sido adiestrados, no parece muy justo castigar al que ataca porque ha sido adiestrado para atacar. No niego a las razas potencialmente peligrosas, muchas de ellas gestadas a base de cruces genéticos, buscando unos perfiles concretos. El diseño de algunas razas es tan sofisticado que hay perros que tienen dificultades físicas para soltar a la presa una vez que han cerrado la mandíbula. Si fabricamos perros concretos para fines concretos, ¿de que nos quejamos? El pitbull, staffordshire, rottweiler, fila brasileiro, dogo argentino… y los infinitos cruces entre todos ellos, son las primeras víctimas de los dueños que los que los diseñan y adiestran. Pero incluso en estos casos específicos, no suele haber perro malo si el duelo es bueno.

Periódicamente los perros vuelven a los titulares y telediarios, porque sigue sorprendiendo que un perro diseñado para morder, muerda. Tres en el último mes han atacado a dos ancianos y a un niño. Lo inmediato es aislar al perro hasta que el juez determine su suerte, que suele ser la inyección letal, mientras el dueño queda en libertad y en condiciones de adiestrar, más y mejor, a otro pobre perro, aunque a alguno de estos fulanos sólo les falta ladrar. O aullar.

jueves, 4 de noviembre de 2010

LEY DE EDUCACIÓN DE EXTREMADURA


En mi pueblo se dice que “cuando un tonto coge un camino, el camino se acaba y el tonto sigue”. Algo así parece estar ocurriendo con las negociaciones que PSOE y PP están manteniendo para consensuar la Ley de Educación de Extremadura. Se sientan, se levantan, se vuelven a sentar, se van, se vienen, se hacen la foto, la rompen, se devuelven los regalos, se hacen carantoñas… y, mientras tanto, la consejera poniendo fechas de caducidad al yoguor, porque parece que es ella la única que no tienen ningún interés en que ese tren llegue a puerto, aunque en medio de su perorata, dice algo sensato: “que decidan las urnas”. Efectivamente, ha habido tres años y medio para que decida el parlamento, pero en marzo concluye su actividad y lo más prudente, sensato y democrático, es esperar y no dejar cocinada una patata que a lo peor mañana nadie querrá comerse.

No entiendo las razones del Partido Popular para este empecinamiento cuando hay divergencias de fondo que parecen insalvables y tampoco entiendo porqué el PSOE sigue con este aburrido baile de la yenka, cuando parece que tienen claro que al final no se llegará a parte alguna. Están unos y otros ordeñando una teta informativamente agotada, pero parece que les da gustito seguir aburriendo al personal con este enredo tan poco educativo. Consensuar no es chalanear y este penoso tira y afloja no debe seguir, a menos que todo sea una ficción y que las convicciones profundas de unos y otros sean tan intercambiables como las de Groucho Marx.

Dicen que lo siguen intentando porque la Ley de Educación es muy importante para Extremadura y es esa la razón principal para que sectores que pueden verse afectados por dicha Ley, consideren que, a estas alturas, cuando apenas faltan tres meses para que concluya la legislatura, es un disparate dejar visto para sentencia un texto legal que no se hará efectivo hasta después de las próximas elecciones. Hasta podría darse la paradoja, nada improbable, de que los que ahora andan sentándose y levantándose, no estén en la próxima legislatura y que, ocurra lo que ocurra, la consejería de Educación caiga en otras manos menos prepotentes y chulescas. Es verdad que el tema comenzó desde arriba y que Vara y Monago parecían estar de acuerdo, pero han pasado los meses y las diferencias parecen superar a las coincidencias. Aquel acuerdo para ponerse de acuerdo no puede vincular a las partes hasta el ridículo. Es lo que están haciendo.

Ese esperpéntico afán de “dejarlo todo atado y bien atado” para la próxima legislatura no tiene ningún sentido y flaco favor se le hará a educadores y educandos, metiendo con calzador una normativa legal que, como ha ocurrido otras veces, puede quedar superada tras los vientos de las próximas elecciones. Si hemos podido esperar tres años y medio ¿tan grande es el apretón para no poder aguantar unos meses más? Pues parece que no porque, unos y otros, mientras van y vienen se entretienen, aun a costa de aburrirnos a todos los demás. Plastas.

jueves, 28 de octubre de 2010

DIFERENTES VISIONES


Supónganse ustedes el escenario, una cola que da la vuelta a la manzana para entrar en un comedor social de Cáritas y, a medida que van consiguiendo acomodo dentro del comedor, ven y escuchan en el televisor al presidente del Gobierno que, con la seguridad, seriedad y rotundidad que le caracteriza, afirma mirando a las cámaras que en España se vive mejor que en 2004, cuando él llegó. Si creemos al presidente del Gobierno, debemos dejar de creer en la necesidad de esos dos millones de personas, familias enteras, que cada día se ven forzadas a acudir a estos locales improvisados para poder alimentarse. ¿Es mentira el hambre o es mentira lo que dice Zapatero? Semejante afirmación sólo puede ocurrírsele a un alucinado o a un desalmado. En ese comedor social al que hago referencia, comenzaron a abuchear y a una señora, con dos hijos a su lado, la tuvieron que detener para que no arrojara un vaso contra el televisor.

El mismo Zapatero que negó la crisis hace tres años, se niega a ver ahora una de las consecuencias de su patológica ceguera. Pissarides y Mortensen, dos premios Nóbel de Economía, aseguran que si el gobierno de España hubiera sido realista, aplicando las reformas oportunas a la situación, podría haber evitado el efecto desastroso de la crisis, fundamentalmente en lo referido al desempleo. Ni vio aquello ni ve ahora estas colas que desmienten cualquier fanfarronada del optimista antropológico. No me extrañaría que Rubalcaba, el goebbels del régimen, estuviera estudiando desplazar los comedores sociales al extrarradio y ocultar las colas con un espeso cortinaje, porque, ahora más que nunca, “ojos que no ven, corazón que no siente”. De momento ya han lanzado la especie de que hablar de pobreza, de necesitados y de comedores sociales, es hacer demagogia y que los que entran por esos vericuetos es “porque quieren aprovecharse de la necesidad ajena para hacer una política de tierra quemada a costa de los más vulnerables”. Quieren silenciar el hambre, como quieren silenciar los abucheos a Zapatero. Todo se andará.

La ficción y la realidad volvieron a encontrarse ayer y al mismo tiempo que Zapatero vendía en el Congreso de los Diputados su última ocurrencia: “los españoles viven hoy mejor que en 2004”, el secretario general de Cáritas, Sebastián Mora, hacía pública la memoria anual de la organización, denunciando el crecimiento en espiral de la pobreza en España. Con datos concretos, ajenos a las ensoñaciones del presidente del Gobierno, habló de las colas de la necesidad y del creciente número de españoles que acuden para pedir ayuda, porque carecen de lo más básico. En 2009, un año mejor que 2010, sólo Cáritas facilitó ayuda con productos de primera necesidad a 800.000 personas. ¿Piden por pedir? ¿Piden por descaro? ¿Piden porque no quieren trabajar? Alguien debería haberle preguntado a Zapatero si también viven mejor los casi cinco millones que han perdido su trabajo o sus empresas. El discurso de ayer, jaleado festivamente por sus compañeros socialistas, debería llevarlo personalmente a los comedores sociales y a las colas del paro. ¡Seguro que también lo aplaudirían!

jueves, 21 de octubre de 2010

VENTA DE PARCELAS


Creo que tiene poca importancia la remodelación que ha hecho Zapatero, porque lo que hace falta es un cambio de gobierno y no un cambio en el gobierno. ¿Qué más da la Pajin que la Aydo?. ¿Puede ser Rubalcaba más cínico, sinvergüenza, jeta, y mentiroso que su predecesora? Sí que puede, porque la criatura tienen unos antecedentes que lo avalan, pero tendrá que emplearse a fondo. Lo único que lamento es que la señorita Marivogue se haya ido sin decirnos en qué túnel de cien leguas guarda los tres mil modelitos que ha lucido durante estos siete años de pasarela. ¿Va a rectificar Trinidad Jiménez el deambular errático y pordiosero de Moratinos? ¿Un tal Valeriano Gómez, que durante la huelga general gritaba contra Zapatero por sus recortes sociales va a llevar a buen puerto los recortes sociales contra los que vociferaba? Ojo al parche, que este modelo de coherencia dará muchos titulares.

Para lo único que ha servido la remodelación ha sido para poner sordina al trapicheo con los nacionalistas vascos y canarios. Zapatero está parcelando la finca y vendiéndola a los nacionalistas que sueñan con una España troceada, porque es el mejor escenario para sus elucubraciones separatistas. Mientras más débil sea el Gobierno de España, más fuertes serán sus posibilidades y más valdrá el voto que le prestan al gran mandilón para que llegue, como sea, hasta el final de su mandato. El único objetivo que le queda a Zapatero es aferrarse al poder, porque ya se sabe que para algunos patriotas como él, el concepto de España es cuestionable. PNV y CC, que suman el 1´8% del electorado, estarán tutelando y ordeñando a España hasta el final de la legislatura. Con ocho diputados, tres menos de los que tiene Extremadura, vascos y canarios serán los que nos gobiernen en este tramo final, porque si hay algo que no está en la cabeza de Zapatero es convocar elecciones para que España pueda decidir. Para eso está él.

La primera víctima del mercadeo será el lehendakari, Patxi López, cuya cabeza se la ha servido Zapatero al PNV en bandeja de plata. El pacto de estabilidad alcanzado con los separatistas vascos le permitirá agotar la legislatura, pero una de facturas será sacrificar a quien, con ayuda del Partido Popular, protagonizó el cambio en el País Vasco, después de treinta años de hegemonía nacionalista. En el PNV se mostraban pletóricos con el resultado del trapicheo, porque había conseguido más que Patxi López y porque eso les permitía retomar la “irrenunciable reivindicación del Estado vasco, volviendo a la senda soberanista de Ibarretxe”. Más claro ni el agua: Zapatero vendía soberanismo vasco a cambio de permanecer en la poltrona. A él plin.

La segunda victima seremos todos los demás, porque Zapatero dispara con pólvora ajena. El País Vasco tiene un 10’ 4% de paro y Extremadura el 23%, pero se destina a cada parados vasco y 3.600 euros, frente a los 900 euros de los parados extremeños. ¿Será porque los parados vascos están más parados o porque la que está parada es Extremadura?

jueves, 14 de octubre de 2010

EL DESFILE


Estaba en el campo bajo la calma de una encina, con los oídos en el pío, pío de los pajaritos y la mirada distraída en el ordenador, viendo el desfile, o la parada militar, o como se llame eso de ver pasar misiles, tanques y soldados con escopetas, a toda marcha. En la tribuna estaban los que mandan, y los que van a mandar. También estaba el heredero, el sucesor, elegido por su padre en detrimento de la primogenitura. Engalanados los ellos y, alejadas, muy bien puestas las ellas. Las cintas, las medallas y los medallones brillaban al sol del medio día cuando unos aviones hicieron varias pasadas en raso, dejando detrás los colores de la bandera, mientras el tararí-tararí y el chunda-chunda apagaba el golpeteo emocionado de los corazones. El sucesor, al lado de su padre, de parecida estatura, saludaba militarmente el paso glorioso de las banderas y estandartes, secundados por el tintineo de los cordones dorados y las medallas. No se ha dicho nada, pero parece claro que el relevo ya tiene fecha en el calendario.

Los abanderados sacaban pecho al pasar por la tribuna y miraban de reojo, como buscando verse en las pupilas de los mandamases que distraídamente miraban sin ver. Alrededor un cinturón de protección, firmes, como soldados de terracota, vigilaban atentos el paso acelerado de los uniformes. “Ya viene el cortejo, ya viene el cortejo, ya se oyen los claros clarines, la espada se anuncia con vivos reflejos”. Un bimotor pasa lento, gira, hace un tirabuzón y escupe a varios paracaidistas que caen mansos sobre una diana dibujada en el suelo. El gentío aplaude emocionado y antes de que los corazones se serenen, pasan los zapadores con sus palas y sus picos y su arte marcial y tabernario. Los sigue un cuerpo de élite, de esos enamorados de la muerte, que hacen gritar al pueblo tras una valla protectora, aunque no se sabe si protege al pueblo de los que mandan o a los que mandan del pueblo.

Todos miran al sucesor porque, a fin de cuentas, más pueden sacar del que llega que del que se va. Hay emoción patriótica en las caras cuando pasan los primeros misiles. La gente grita y miles de banderas acarician el viento al paso del cuerpo de caballería. Los corceles se saben protagonistas y pisan el asfalto demostrando su doma de élite. Hay fuego en las miradas de los animales y hielo en la de los jinetes que se vuelven a la tribuna para saludar. La primera fila del populacho está uniformada con una cazadora gris, de cremallera, como le gusta al supremo, al padre de la patria, al querido líder, que aplaude bonachón y magnánimo. Su cara abotargada y su mirada perdida hacen que la gente mire y compare. El heredero sonríe.

Esto ocurre en Corea del Norte, el último eslabón de un estalinismo tan oscuro como decadente, donde se ha impuesto un comunismo estrafalario y sucesorio. Kin Il-sung pasó la antorcha a su alevín, King Jong-Il, que ahora se la pasa al joven King Jong-un. Son los tres únicos nombres de un país colgado en un pico del tiempo. Apagué el ordenador y me quedé con el pío, pío de los pajaritos.

jueves, 7 de octubre de 2010

LOS MÁS LISTOS DEL PSOE


Los más listos del colegio socialista, Rubalcaba, Maritere, Blanco, Pajin, Cerolo… se pusieron de acuerdo para tejerle a Trinidad Jiménez un jerséis y decidieron que la Comunidad de Madrid era un buen lugar para apartarla de la carrera de sucesión que se avecina. Le presentaron el caramelo a Zapatero y éste, como suele, se lo metió en la boca sin mirarlo y sin retirar el papel que lo envolvía. ¿Qué ha pasado? Ha pasado lo que viene pasando con esa tropa de destornillados, que una vez más, pese a creerse los listillos del patio, si ellos dicen nones, siempre salen pares. Ya no aciertan ni dentro del PSOE y aunque pidieron socorro a Miguel Ángel Revilla, presidente de Cantabria, al que colaron apresuradamente en La Noria para que hiciera el ganso piropeando a doña Trinidad, salió, como era absolutamente previsible, lo contrario de lo que ellos querían.

Hace tres meses un socialista extremeño, bien situado y bien informado, me daba por segura la victoria de Trinidad sobre el desconocido Tomás. Le respondí que después de la apuesta de Zapatero, ganaría incluso un cigüeño antes que su favorita, porque era previsible que las bases socialistas le pasaran factura al gran patoso de la política nacional. Así ha sucedido. A Zapatero le abandonó el desodorante hace mucho y es un pecio a la deriva que puede partir el casco del buque mejor pertrechado. Aunque los listillos del PSOE lo sigan, como los ratones al flautista de Hamelín, el final de ese despropósito, de ese petardo con efecto retardado que quedó sin explosionar el 11-M, será pasar a los anales de la política española por su torpeza, por su inconsistencia, por su mesianismo y por su memez. Sobre todo por su memez.

Los listos del PSOE no lo son tanto y cuando pierdan la aureola del cargo les crecerán los orejones de burricegatos que el sillón oculta. Lo tenían muy fácil, pero son tan desparramadamente estúpidos que ni siquiera calibraron el rechazo que producen, incluso dentro del propio PSOE. Si Zapatero quería ayudar a Trinidad Jiménez debería haber apoyado públicamente a Tomás Gómez. Si esa tropa de zopencas y zopencos se hubiera posicionado contra la ministra, el gran derrotado hoy sería el ex alcalde de Parla, al que las bases han elegido pese a que ha ido de pelota, manso y besucón durante todo el rato. ¡Dios nos libre de los arrodillados políticos! Para enfrentarse a Esperanza Aguirre, evidentemente tenía un plus la señorita Trini, pero se estrelló desde el momento que aceptó el padrinazgo de Zapatero.

Lo curioso es que los socialistas siguen intentando vendernos el valor político de Zapatero, cuando en verdad en verdad os digo que esa ha sido la única razón para que pierda su candidata, pese a ser mejor apuesta, ser más conocida y tener mayor tirón electoral. ¿Lo que ha ocurrido no hace reflexionar a los candidatos socialistas? El mejor escenario de Rajoy es que Zapatero sea el candidato y lo mejor que le podía ocurrir a José Antonio Monago es que Zapatero venga a Extremadura para ayudar a Fernández Vara. ¡Qué dilema, don Guillermo!

jueves, 30 de septiembre de 2010

CHUNGO, CHUNGO, CHUNGO


-El miércoles pasado me cogió la “juerga general” en la T-4 del aeropuerto de Barajas. Eran la ocho de la mañana y estábamos desayunando cuando un “piquete informativo” entró en la cafetería, se supone que para informar. Se dirigieron directamente al camarero que atendía detrás de la barra: “¿Se puede saber que c… estáis haciendo? El camarero los miró con evidente temor: “Hemos tenido que abrir, pero ahora mismo vamos a cerrar, cobro y nos vamos” Después se dirigió a las once personas que allí estábamos: “Señores, vamos a cerrar, por favor, acaben porque voy a apagar las luces en tres minutos”. Cuatro de los “informadores” se fueron, pero un quinto se quedó vigilando. Chungo.

Un periódico nacional que va de riguroso, sacó un editorial haciendo una valoración originalísima de fracaso de la huelga: “El fracaso de los sindicatos supone un respaldo social al Gobierno”. Afirmaba, sin que se le vieran los colores, que la ciudadanía no había respaldado la huelga porque en el fondo está de acuerdo con las políticas sociales y económicas de Zapatero”. Chungo.

Cándido Méndez, el todavía líder de UGT, aprovechó el espacio que le cedió TVE: “La huelga ha paralizado al 80% del país y este aldabonazo debe hacer que el Gobierno rectifique sus políticas sociales”. Mucha cara o mucho desconocimiento por parte del barbudo. Después salió el ministro de Trabajo para afirmar dulcemente que la huelga apenas había movilizado al 18%, pero que el Gobierno no valoraba el seguimiento como un fracaso”. ¡Qué pestazo a huelga pactada! Chungo, chungo.

Joaquín Sabina, a quien se lo perdono todo, se sitúa ahora en el “antizapaterismo” porque ha obligado a los sindicatos a convocar una huelga general contra el PP y se duele porque “la peña lo meta a él en la coctelera del “club de la ceja”. Si supiera su dirección le enviaría un montón de fotografías con su bombín, su guiño y su dedito en la ceja. Otro miembro destacado del club se duele porque Sabina se duela, después de haber sido el creativo del gesto. Chungo.

El mismo día de la huelga general, la Junta se descolgaba de cualquier valoración sobre la misma, salió por peteneras y declaró su apoyo a homosexuales muy concretos. De los homosexuales encarcelados en Cuba no dijo nada y todo se redujo a mostrar solidaridad con los colectivos gays africanos y sudamericanos. Muy selectiva. Los homosexuales encarcelados y torturados por su “desviación” en la Cuba del barbudo deben tener, como los políticos que están en huelga de hambre, la categoría de delincuentes comunes. Chungo.

En Badajoz, el sector más afectado por la huelga general fue el de la basura y el de los autobuses urbanos. Lo de los autobuses urbanos fue fácilmente detectable porque no pasaban, pero lo de la basura… ¿Quién pudo establecer la diferencia entre un día de huelga y un día de trabajo? Chungo.

La mejor imagen de la huelga general la dejaron algunos piquetes informativos integrados por jovencitas que lucían el “cerrado por huelga general” pegado en el culo, en el pecho y en la entrepierna. Chungo, pero no tanto.

JUERGA GENERAL (II)


Para que lo que han convocado CC.OO y UGT perdiera el tufillo de juerga y lograra la categoría de huelga, estos deberían cambiar el objetivo de la misma y convocar la huelga general contra ellos mismos, que son los que más se la merecen. Eso si sería novedoso. Supónganse ustedes un video protagonizado por el Chikilicuatre, diciendo algo así como “después de haber estado colgados de las ubres del Gobierno durante tanto tiempo, UGT y CC.OO, convocan una huelga general contra el Gobierno y contra UGT y CC.OO”. Si, ya se que sería absurdo, pero no menos que lo que están haciendo, porque después de siete años de complicidad y mamandurria chirriante, resulta más que grotesco que ahora pretendan sacar a la calle a los mismos a los que han estado machacando con su silencio y entreguismo.

Muchos vaticinan que la “juerga general” será un fracaso estrepitoso, basándose en sondeos que dan hasta un 70% de rechazo a la misma, pero yo me apuesto el bigote que no tengo a que la cosa acabará en ni fu ni fa, porque los sindicatos, UGT y CC.OO, tienen poderosos resortes para apuntarse un seguimiento medio decente, simplemente movilizando a los 345.000 liberados que tienen distribuidos por todas las comunidades. Ese ejército ya es suficiente para paralizar el transporte público, cortar carreteras y enseñar los dientes a los que quieran trabajar. El resultado de la huelga se medirá por la incidencia que tenga en las capitales de provincias, sobre todo en Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla… Esas grandes urbes pueden paralizarse cortando puntos de acceso e impidiendo la circulación de trenes, taxis y autobuses. Seguro que la logística disuasoria la tienen perfectamente planificada.

Es también seguro que el ministro del Interior no va a dar órdenes muy contundentes a las fuerzas del orden y que las luces de emergencia no se encenderán porque los piquetes informativos se empleen a fondo. No tendría sentido que el Gobierno se empleara a fondo, tratándose de fieles aliados y compañeros de viaje que, a fin de cuentas, han convocado una huelga general contra la Patronal y contra el PP. “La gran putada” de Toxo y Méndez, sólo servirá para justificar una discrepancia inexistente, porque el entreguismo de los dos ha pulverizado la credibilidad de CC.OO y UGT. Después del 29 los dos sindicatos deberían hacer un acto de contrición y apartar a esos dos bufones de la dirección de los mismos. Cándido Méndez tiene la misma fiabilidad que Zapatero, y Fernández Toxo ha mostrado encefalograma plano desde que llegó a la secretaría general de CC.OO.

Los sindicatos, que son instituciones necesarias en la correlación de fuerzas de un sistema democrático, tienen que recuperar los objetivos perdidos y dejar de comportarse como asalariados del Gobierno. Hoy andan a la deriva, perdidos los cuatro puntos cardinales, asentados en el conformismo y la resignación y con la mano permanentemente tendida. El desprestigio que tienen no lo van a recuperar obligando a la gente en participar en una juerga general tan falsa como los videos con la que pretenden promocionarla. Esto tiene tal pestilencia, que es más juerga que huelga.

JUERGA GENERAL (I)


Le debo al barbudo líder de UGT una sonrisa que concluyó en abierta carcajada. Creía que después de haber sufrido la Lisístrata que este año nos han traído al Teatro Romano, ya no era posible presenciar una representación tan estercolera, burda, soez y esperpéntica, pero aún me faltaba presenciar el histrionismo cándido de Cándido Méndez, en la fiesta minera de Rodiezno. ¡Qué gracia tan repajolera tiene el tío dando voces, muy enfadado, sin decir nada! Era evidente que sus exigencias de rectificación a las políticas sociales del Gobierno llevaban una post data de justificación. Algo así como: “José Luís, compañero, perdona el tono, pero son exigencias del guión, tú ya sabes”. Detrás de él estaba Alfonso Guerra, que, con las manos en la hebilla del cinturón, miraba al infinito, yo creo que para no soltar la carcajada.

Días después, la representación llegó hasta el ministerio de Trabajo. A la salida, enseñando ufanos la copia registrada, parecía que ni ellos mismos se creían el paso que habían dado, “una gran putada”, según Toxo. Supongo que para tranquilizar sus conciencias clasistas, atacaron al Partido Popular, culparon de la situación económica a Rajoy y se olvidaron del Gobierno y de Zapatero. ¡Acababan de inventar la “huelga general contra la oposición”! Ni una referencia al Gobierno y a Zapatero no lo tocan ni con una pluma de colibrí. La huelga general la hacen contra el Partido Popular, que es el que ha rebajado el sueldo a los funcionarios, ha congelado las pensiones y ha propiciado la catástrofe económica que asola toda España. Como finamente dice una de las actrices de los videos de movilización “es para mearse en la bragas”.

¡Vaya par! A base de contubernios económicos con CC.OO y UGT, que permitían a los dos sindicatos engordar donde todos los demás adelgazaban, Zapatero y su Gobierno han pulverizado las políticas sociales, ensañándose con los más débiles y enterrando el Pacto de Toledo que garantizaba la estabilidad salarial de los funcionarios. CC.OO y UGT han sido colaboradores necesarios, tan culpables como el propio Gobierno y detrás de las vergonzosas rectificaciones de Zapatero han estado los dos líderes sindicalistas. Si fueran honestos, Cándido Méndez y Fernández Toxo deberían convocar una huelga general contra UGT y CC.OO, porque han respaldando al Gobierno en detrimento de las políticas sociales, contra los trabajadores a los que dicen representar y a los que ahora convocan a una huelga general… ¿contra el PP? Díganme ustedes si no es para reírse.

La huelga general se avecina chunga para los dos sindicatos, y aunque los piquetes “informativos” la ensancharan hasta donde puedan, impidiendo que el transporte público circule con un mínimo de normalidad, será un reflejo de la confianza que funcionarios y clase obrera tiene en unos sindicatos aburguesados, apesebrados, amuermados y desclasados, que sólo se mueven por parámetros de proximidad ideológica y por dinero, y a los que les importa muy poco lo que pueda ocurrir incluso a sus escasos afiliados. El día 30, si queda algo de dignidad en esas organizaciones, Méndez y Toxo deberán dar paso a otros sindicalistas con más conciencia social. Y menos cara dura.

jueves, 9 de septiembre de 2010

LAZOS NEGROS


Cansados de llamar a una puerta herméticamente cerrada, de esas que no dejan salir ni un protocolario acuse de recibo, un numeroso grupo de extremeños ha decidido organizarse en “Guadalupex” para que Guadalupe se integre en una de las tres diócesis extremeñas. El día de la Patrona, ante tanto lazo negro reivindicativo, surge la primera interrogante en algunos fieles que acudían, incluso desde Almería, para depositar un ramo de flores a los pies de la Virgen: “Ah, pero ¿es que Guadalupe no está en Extremadura?”. Hay que explicarles que Guadalupe es un pueblo extremeño, pero que la división eclesiástica no siempre coincide con la política y que la Iglesia, siempre larga, pero no siempre sabia, tiene determinado que Guadalupe dependa de la diócesis de Toledo. La segunda interrogante, ”por qué”, ya no es tan fácil de responder.

Según ha manifestado el arzobispo de Mérida-Badajoz, él ha hecho sus deberes y, sin dar tres cuartos al pregonero, ha llevado hasta Roma la solicitud de que Guadalupe se integre en algunas de las diócesis de Extremadura, pero parece que al bueno de don Santiago le han hecho el mismo caso que a todos los que le precedieron en la petición. Está claro que la llave de Roma la tiene, bajo siete llaves, el cardenal primado, Antonio Cañizares, que, como se sabe, tiene su sede en Toledo. El sentir general, incluso dentro de una gran parte del clero, es que mientras no cambie la correlación de poder, Guadalupe jamás pasará a integrarse eclesiásticamente en Extremadura, porque el primado pesa mucho y maneja con soltura el lenguaje político.

Pese a Guadalupex y pese al sentir general de los extremeños, la Iglesia calla pero no otorga, aunque a la hora de pedir para acondicionar o reparar el Monasterio, se acuerde más de Extremadura que de Castilla-La Mancha y sean los extremeños los que con sus donativos ayuden mayoritariamente a mantenerlo. Guadalupe es Extremadura, está en Extremadura, habla, ríe y llora en extremeño y es absurdo que el “día grande”, que además es el día de Extremadura, la misa solemne la oficie el arzobispo de Toledo, asistido por los tres obispos extremeños. Para redondear la “humillación” sólo faltaba que el lugar reservado al presidente de la Junta, lo ocupara el presidente de la Junta de Castilla-La Mancha. Por cierto, que produjo cierta desazón entre los miles de fieles que lucían el lazo negro, que ni el presidente de la Junta ni ninguno de los consejeros, sea atrevieron a llevarlo. Tampoco lo hicieron los representantes de la oposición.

Los miles de lazos negro deberían mover al inamovible Cañizares, antes de que el sentimiento noble que aglutina Guadalupex tome derivas indeseables para todos. Es verdad que la división eclesiástica y la territorial obedecen a razones diferentes, porque diferentes son sus orígenes, pero en el caso de Guadalupe y de Extremadura, se dan circunstancias e identidades que, razonablemente, exigen una rectificación para que lo que está en Extremadura y es de los extremeños, no siga “porque yo lo digo”, en Castilla La Mancha. La cerrazón suele ofender al que tiene razón. Y ese es el caso.

jueves, 2 de septiembre de 2010

DE CHANTAJE EN CHANTAJE


El PNV vuelve por sus fueros y quiere más pasta y más competencias para aprobar los PGE y seguir sosteniendo al Gobierno. ¿Qué hará Zapatero? Darle más pasta y más competencias. Zapatero demostró desde el primer momento una carencia total de escrúpulos para aceptar el chalaneo, el trueque e incluso el chantaje. Sin disimulo, nunca sopesó el contragolpe de las limitaciones morales. Para él lo único que importa es el hoy y es incapaz de medir las consecuencias que sus actos tendrán mañana. De ahí se derivan sus cesiones con el Estatuto catalán, la negociación con ETA, su negativa a aceptar una situación económica desastrosa, o la solemnidad con la que negaba recortes sociales. Dice lo que le conviene en cada momento porque es el primero en no valorar sus ocurrencias. Él no se toma en serio y supongo que se sorprenderá mucho cuando acudimos a las hemerotecas o hacemos grandes disquisiciones para evidenciar las barbaridades de cada decisión que toma.

Si tiene un desconchón, Zapatero no se para en barreras éticas, morales, sociales o artísticas y es capaz de cortar con la navaja un cuadro de Tiziano y pegarlo con engrudo en la pared para camuflar el mal efecto que produce. Él vive el instante. A lo largo de mi vida he conocido a otras dos o tres personas con esa tara de irresponsabilidad genética, pero nuestro problema, el problema de España, es que Zapatero es el presidente del Gobierno. De un Gobierno inexistente, pero que hace las veces del tal, mientras no salga de un BOE que, desgraciadamente, editorializa el propio Zapatero.

¿Sopesó Zapatero que pagando a los secuestradores de los cooperantes catalanes estaba pagando las balas que días después iban a asesinar a dos guardias civiles y a un interprete? ¿Alguien cree que a Zapatero le temblará el pulso al pulverizar la estabilidad de la Seguridad Social para negociar con el PNV? En cualquier escenario, por grave que sea, Zapatero tomará siempre la decisión que le convengan en ese preciso momento, porque él no va más allá y está metafísicamente negado para pensar en algo que no sea su ombligo. Ahora mismo España le importa mucho menos que los seis votos que el PNV le quiere vender, y él los comprará al precio que sea. Su obsesión es seguir y para eso necesita el respiro de los Presupuestos. Nada más importa en su horizonte inmediato, porque para Zapatero lo único importante es Zapatero.

Mientras tanto y dándose un desperezo, se ha ido a Shangai para visitar el pabellón español, uno de los más deslumbrantes y costosos de la Exposición Universal, llevando en su equipaje la copa del mundial de fútbol, éxito con el que pretende identificarse y hacerse identificar. Después, desde Japón, ha vuelto a hacer signos de complacencia a los nacionalistas vascos y en el tono que le caracteriza, ha vuelto a contarnos que volverán banderas victoriosas al paso alegre de la paz. ¿De dónde va a sacar para pagar el peaje que el PNV le exige? Nos dará manotazos a todos los demás, comenzando por los más conformistas, resignados y silenciosos. Como Extremadura.

jueves, 26 de agosto de 2010

COSTOSA AVENTURA


Ya están en casa los dos cooperantes catalanes secuestrados por una filial de Al Qaeda, en Mauritania. La aventura de Albert Vilalta y Roque Pascual se ha saldado con la liberación del jefe de los secuestradores y un botín que oscila entre los seis y los diez millones de euros, cantidad con la que los terroristas afines a Bin Laden, podrán planificar otros secuestros con mayor impunidad y masacres superiores a las del 11-S en Estados Unidos o el 11-M en Madrid. Como se sabe, los talibanes no quiere el dinero para levantar casas de cultura, ni centros de acogida para ancianitos o mujeres maltratadas. ¿Cómo y dónde usarán nuestro dinero?. Contra el criterio de otros países, como Francia, Alemania o Inglaterra, España ha pagado ahora, como pagó a los piratas somalíes, y ha conseguido la liberación de los dos secuestrados y el agradecimiento de los secuestradores, que se han apresurado a señalar a todos los demás el camino a seguir, destacando el ejemplo cívico que España ha dado. Europa nos mira con recelo, pero los secuestradores nos aplauden… ¿Es una monstruosidad apuntar que España, de alguna forma, financia el terrorismo islamita? Ustedes perdonen, pero ya lo ha hecho la prensa francesa.

Dicen en mi pueblo que “el que al cielo escupe en la cara le cae” ¿Sobre qué cara caerá la consecuencia de pagar a los terroristas? Ojala no lo sepamos nunca. De momento lo que sabemos es que con el dinero de todos se ha conseguido la libertad de los dos cooperantes catalanes, que nos han agradecido el gesto dando las gracias en catalán y al lado de Montilla, aunque Cataluña no ha puesto ni un euro. El turismo solidario de los dos cooperantes ha dejado claro lo inútil y peligroso de algunos esfuerzos, porque para ayudar a los necesitados no tienen que correr tantos riesgos ni irse tan lejos y, sin salir de España, a la vuelta de cada esquina, tienen necesidades a espuertas y lágrimas para hacer un regato. Tampoco sabemos si lo abonado a Al Qaeda lo pagarán finalmente los dos liberados, que gozan de un patrimonio importante, porque estas correrías solidarias de fin de semana, cuando, como es el caso, son libres y voluntarias, no deberían ser anotadas en el debe de todos los demás y sí en el de los que tomaron la decisión de meter el dedo en el enchufe de Al Qaeda.

A lo entregado a los secuestradores se debe sumar lo que durante meses hemos gastado en viajes, intermediarios y gestiones diplomáticas, pero todo puede ser rentable si finalmente aprendemos a ser más cautos y prudentes, huyendo de ciertos berenjenales. Se sabe que en Mauritania es prácticamente imposible llevar ayuda, porque para eso están los “intermediarios que se encarga de su distribución”. Ustedes ya me entienden. ¿Qué se puede conseguir allí? Que maten o secuestren a los que deciden jugarse el bigote para llevar una ayuda imposible de entregar.

¿Insolidario, cruel, demagogo, aguafiesta, politicastro…? Bueno, vale, y también cansado. Cansado de tantos héroes de cartón piedra, a costa del bolsillo ajeno. Ojala hayan aprendido algo, aunque la lección sea tan costosa para todos los demás. Bienvenidos.

jueves, 19 de agosto de 2010

UN GENIO INCOMPRENDIDO


Hace tres años el rey de España visitó Ceuta. El gobierno marroquí, es decir su sultán, Mohamed VI, emitió una nota de protesta porque interpretaba que la visita del rey de España a esa ciudad española era una “intolerable provocación hacia Marruecos y sus intereses en la zona”. Ni lo entendí entonces con la visita del jefe del Estado a Ceuta, ni lo entiendo ahora con la visita del ex presidente del Gobierno, José María Aznar, a la ciudad de Melilla. ¿Por qué el rey de España tiene que comunicar a Mohamed VI su visita a una ciudad española y por qué entiende el gobierno español que la visita de Aznar a Melilla es una “deslealtad” hacia España? Nuestra política exterior es una claudicación en cadena y pronto tendremos la espalda doblada y callos en las rodillas de tanto postrarnos ante cualquiera que nos enseñe un diente, sea Gibraltar, Cuba, Venezuela, Bolivia o Marruecos. La diplomacia del Zapatero se concreta en la contundencia de dos palabras: pedir perdón.

El ministro de Fomento, don Pepiño Blanco, acaba de hacer un vergonzoso guiño de complicidad hacia los intereses marroquíes, criticando a Aznar por visitar Melilla. ¿Es desleal que Aznar visite Melilla y no es desleal que Aznar visite Zafra, Coria o Campillo de Llerena? De una forma muy clara, el ministro reconoce, en nombre del Gobierno, que Melilla es una ciudad española, pero ¿con muchos peros y sólo a medias? Sin rubor, o sin vergüenza, también reconoce que la “españolidad” de Melilla es tan cuestionable como el concepto de España para Zapatero. Para este Gobierno todo es cuestionable, menos el ejercicio del poder. Da igual Ceuta, Melilla o cinco millones de parados.

¿Qué es lo que duele al Gobierno, la visita de Aznar o la ausencia de Zapatero, de ministro del Interior, de la vicepresidenta primera, del ministro de Asuntos Exteriores o de la ministra de Igualdad? Zapatero, por lo que se ve, sólo está para los enredos internos del su partido; Moratinos, como siempre, ni está ni se le espera; Rubalcaba no se siente concernido por las ofensas gravísimas de unos salvajes marroquíes hacia nuestras fuerzas del orden y doña Bibiana no puede salir de la sombrilla para prestarle hombro a unas policías ofendidas y amenazadas por el grave delito de llevar uniforme siendo mujeres. ¿Y la vicepresidenta primera del Gobierno? Yo siempre me la imagino buscando modelitos para epatar al personal en su gloriosa reentré.

En el 2002, en plena crisis con Marruecos por el conflicto del islote Perejil, Zapatero fue allí para “trazar lazos de unión y suavizar las relaciones entre los dos países”. Incluso posó al lado de Mohamed VI, delante de un mapa imaginario en el que Marruecos se anexionaba Ceuta, Melilla y Andalucía (Ver en mi Blog). Zapatero lucía su mejor sonrisa y comenzaba a mostrarnos el talante con el que ahora dirige los intereses de España en el exterior. A fin de cuentas, es el mismo talante con el que dirige los intereses de España en el interior. Es un genio incomprendido.

jueves, 12 de agosto de 2010

¿A QUÉ VINO LA OBAMA?


¿A qué vino Michelle Obama? La prensa norteamericana, en medio de una crítica generalizada por el dispendio, dice que a pagar una deuda electoral de su marido. Su extraño e inexplicable viaje da pábulo a cualquier disparate y este del compromiso electoral puede ser uno más. Parece que alguien, con intereses económicos en la zona malagueña, se hizo cargo de muchas facturas de la campaña electoral del hoy presidente de los Estados Unidos y que, como compensación, el matrimonio presidencial aceptó hacer un viaje promocional a ese rincón tan necesitado de alguna noticia positiva, después de tantos años de vergüenza propia y ajena. ¿Tiene esto algún sentido? Lo que no tiene sentido alguno es pretender vendernos que la señora Obama tenía unos días libres en su agenda y se acordó de España, de Marbella, de Granada, de Ronda y de la Porrona para improvisar sus vacaciones.

Lo de esta señora ha sido cualquier cosa menos unas vacaciones, porque la agenda de esos cuatro días apenas le ha dejado tiempo para degustar un salmorejo y todas sus idas y venidas han estado programadas, con redobles de tambor y trompetería, para resaltar el atractivo turístico de un hotel hasta ahora desconocido, el barrio antiguo de Marbella, una playa acotada y acatetada con centenares de curiosos, que miraban a la niña como si tomara la curva de la Estafeta en los sanfermines, un paseillo por el albero de la plaza de toros de Ronda y la Alhambra, además de hacerse una foto junto a los reyes de España. ¿Y las vacaciones? En el bar “El campeón”, de mi amigo Jose, tienen colgado un cartel: “El que vino y no bebió vino, ¿a qué coño vino?” Pues eso: ¿a qué vino la señora Obama, si vino y no bebió ni vino? ¿Han sido unas vacaciones, unos días de descanso para coger fuerzas? ¿Qué hace la Obama cuando no está de vacaciones?

El despliegue mediático, incluido doce vehículos en ristra, y el bochornoso cartel de “ Welcome Obama Family” al paso de la comitiva, no lo habría superado ni Berlanga y la pena es que Pepe Isbert no estuviera en una balconada de la plaza de Ronda para endosarle su discurso de bienvenida. Todo ha sido un disparate, algo que parecía obedecer a la programación de un experimento sociológico para medir la distancia entre el ayer de una España franquista, pueblerina y azul y el hoy de una España supuestamente democrática, universal y multicolor. Lástima no conocer la carcajeante conversación entre la señora Obama y el rebautizado “Mojama” en las cuevas de Sacromonte, mientras ella y la niña le cuentan al papi los avatares del día. Todo un argumento para Manuel Martínez Mediero.

¿A qué vino Michelle Obama? Cerca del 80% de los norteamericanos no saben dónde está España y resulta difícil aceptar que esa señora conociera la existencia de Marbella y diera su “sí quiero” para pasar tan atípicas vacaciones. ¿Ha cruzado dos veces el charco, con una escolta de sesenta y ocho personas, para comprar unas bisuterías, beber de un porrón y palmear un poco el baile de la Porrona? Como diría Agapito Gómez Villa: ¡Vamos, anda!

miércoles, 4 de agosto de 2010

LEER EXTREMADURA


Es compatible el ocio y la diversión durante las vacaciones estivales con la lectura, que nos da mucho en poco tiempo y por poco dinero. Por si alguien acepta la indicación, sugiero que junto al bañador se pongan libros de autores extremeños o sobre Extremadura. Libros que llenarán el vacío histórico y cultural que muchas veces nos deja sin respuesta ante los demás y ante nosotros mismos. “¿Qué atractivo turístico tiene Badajoz, qué podemos visitar en un par de horas?”, le preguntó un turista a una profesora universitaria. Después de unos segundos de duda, la profesora dio una respuesta que le pareció muy ocurrente, tan ocurrente que lo cuenta ella misma: “Váyanse ustedes al Carrefour”. Es verdad que Badajoz, sobre todo ahora, con contenedores colmatados de basura durante días, parterres secos, cucarachas y a 40º a la sombra, no está para tirar cohetes, pero tenemos nuestra historia, nuestros rincones, personajes, murallas, arquitectura, museos, parques, puertas, avenidas… Si la profesora universitaria le hubiera dedicado un par de días a la “Historia de Badajoz”, de Albero González, es seguro que su respuesta hubiera sido más prudente y acertada.

Leer cuentos de vampiros puede ser entretenido, pero resulta sospechoso que debajo de las sombrillas dormite siempre el mismo título, lo que demuestra que antes de lo que nos interesa, compramos lo que nos dicen. El mayor inconveniente de seguir modas literarias puntuales es que finalmente se ensancha la distancia entre lo que se compra y lo que se lee. Se sabe, por ejemplo, que de la trilogía de Larson, el 78% de los libros vendidos no se han leído. Hay autores que venden más en las ferias que en las librerías, porque su firma es para los supuestos lectores más atractiva que la propia literatura. Conozco a un cacereño que presume de tener todos los libros de Antonio Gala dedicados: “¿Los has leído todos? No he leído ninguno”. Durante la pasada feria del libro de Madrid, un librero afirmó ante las cámaras: “Hay autores que si vienen a firmar pueden vender quinientos ejemplares en un día. Y ninguno si no vienen”.

Ahora, con estas sofoquinas, podemos leer algo verdaderamente provechoso y entretenido, como es la reedición actualizada de “Historia de Badajoz” de Alberto González, editada por Tecnigraf Editores. Historia extremeña, autor extremeño y editorial extremeña. Alberto González, cronista oficial de Badajoz, tiene en su haber una treintena de libros y es uno de los investigadores de nuestra intrahistoria más puntillosos y sagaces. En los veintinueve capítulos de su “Historia de Badajoz”, hace un recorrido pormenorizados desde los primeros asentamientos al Badajoz del futuro, profundizando en las claves que han hecho posible que una ciudad fronteriza, geográficamente a trasmano, sea la capital natural de Extremadura y el centro más importante entre Madrid, Sevilla y Lisboa. Además de los datos novedosos que aporta y del interés histórico que ofrece su obra, Alberto González imprime a la misma la amenidad de la que suelen carecer los textos históricos.

¿Y Cáceres no tiene historia? “Cáceres, piedra y fuego” de Juan Antonio Pérez Mateos y “Cáceres, Guía para la visita de la Ciudad Antigua”, de Antonio Bueno Flores. Comprobarán que no es necesario visitar Carrefour.



viernes, 30 de julio de 2010

MOVER LAS BANDERAS



Después del partido un vecino bajaba en el ascensor envuelto en una bandera de España. Iba a celebrar el triunfo de los del Bosque y se mostraba entusiasmado y pletórico: “Ya tenía yo ganas de hacer esto, en plena calle y sin que nadie me señale como carca o ultra”. En cada bandera ondeada puede haber una razón diferente, pero creo que la de aprovechar la licencia de un éxito futbolístico para quitarse los complejos y lucir sin rubor la bandera nacional, ha estado muy extendida. Leo que en Cataluña y en el País Vasco la bandera de España se ha asomado a los balcones y ha salido a la calle pintada en la frente y, posiblemente, en el corazón de muchos que no se atreven a hacerlo sin la justificación de un acontecimiento deportivo. Durante un mes, la bandera se ha achicharrado en los balcones, y en la antena de los automóviles. Ha salido de los baúles y ha permanecido colgada como reclamo comercial en la puerta de muchos establecimientos. Sin complejos y como símbolo de un sentimiento común.

Es una pena y no sé cómo hemos podido llegar a esta vergüenza de ocultar cobardemente el símbolo de España por temor a que nos identifiquen… ¿A que nos identifiquen con qué? En todos los países lucen y respetan su enseña nacional, que está por encima de cualquier confrontación o desavenencia política o social. Portugal se identifica en su bandera, Francia se inclina ante su bandera, Alemania se arrodilla ante su bandera… y en Estados Unidos está en los patios, en las fachadas, en los salones y en las habitaciones, porque los norteamericanos en la bandera ven a su patria, que es un sentimiento que supera las alambradas pueblerinas. Ha habido ejecutados a la pena capital que pidieron ser cubiertos con la bandera tras la inyección letal… ¿Qué ha pasado en España para que nos sintamos temerosos y avergonzados de lucir nuestra bandera en el ojal de la chaqueta o en el cierre del reloj?

El verano pasado, en San Sebastián, llevé el coche para que me lo lavaran y el encargado, un paisano de Zafra, amigablemente me dijo que mientras anduviera por allí lo mejor era desprender de la trasera de mi vehículo un trozo de plástico con los colores de la bandera: “Puede usted dejar pegada la de Extremadura, pero le aconsejo que no se pasee mucho con la bandera de España, porque le pueden destrozar el coche o algo peor”.

Odio a España y a sus símbolos… ¿en España? Esto es muy difícil de explicárselo a un extranjero, porque solo puede encontrar acomodo en mentes cobardes y oxidadas. ¡Pero si estamos consintiendo que se sancione la rotulación de un cartel en español! El título VIII de nuestra Constitución debe ser revisado de inmediato, antes de que la carcoma de la necedad, con marchamo de los nacionalistas separatistas, que son minorías, pocos y gilipollas, produzca aluminosis en todo el edificio. ¿Debemos guardar las banderas hasta el próximo campeonato del mundo? Si seguimos por esta deriva acabaremos identificando la bandera de España con la de un club y entendiéndonos en portugués, francés o… ¿O catalán? España está prohibida en España y ser español es una provocación. Casi una herejía.

DESAPARECIDOS SIN COMBATE


Señalan algunos socialistas, como Leguina, la inactividad del “Club de la ceja” desde que las encuestas son desfavorables a Zapatero. ¿Es que pensaban que aquello era amor hasta la muerte? Los del club cejil pueden pasar a integrarse en el “club de la barba” si Mariano Rajoy consolida las posibilidades que los sondeos adelantan y les hace un guiño afirmativo sobre la mamandurria de las subvenciones a muchos bodrios de los culturetas. En el cine español hay cosas buenas, que es como decir que la mayoría de las producciones son paridas insustanciales que no llegan ni al día del estreno. Muchas mamarrachadas se filman para que los integrantes del “club” tengan algo de actividad más allá del oportunismo de algunos platós televisivos, y el mundillo de la progresía cinematográfica se alquila como una tumbona playera. En aquel listado hay de todo, incluso gente que merece respeto, como el canalla de Sabina o el vivalavirgen de Serrat, pero en su conjunto son unos trepas apesabrados que venden su tiempo, su fidelidad y su sonrisa a tanto la hora. Si van ustedes a una lonja portuaria, acérquense a una subasta de pescado y allí, entre besugos y arenques, están todos ellos.

El Miguelito Bosé sigue por esos mundos impartiendo filosofía con su “amante bandido” y los willytoledos, los sanjuán, las lolesleón y la bardena están tirando cables para poder saltar de una teta que consideran agotada a otra que está en un “ya veremos”. A la bardena, buque insignia de la progresía más avanzada y comprometida, que incluso se ató a un árbol para solidarizarse con la causa ecologista de la baronesa Tissen, no se le ve el plumero. Este año ni siquiera se ha hecho visible en el día del orgullo gay y a duras penas ha enseñado joyerío en la boda de su niño. La última intentona de la ejecutiva permanente del club fue para ordeñar sucesivamente la huelga de hambre de Aminatu, pero cuando la saharaui les vio el pelaje social y se negó al posado fotográfico, la gentecilla le dio la espalda, como ahora pretenden hacer con el icono de la ceja.

Los recortes sociales no les afectan ni van con ellos y lo que más les duele de los cinco millones de parados es que no pasarán por taquilla para ver sus productos hiper subvencionados. No sé como todavía no se les ha ocurrido pedir subvenciones para entradas a sus espectáculos, Las lapidaciones en Irán les cogen muy lejos y las huelgas de hambre de los presos cubanos las transforman en huelgas de delincuentes comunes. Incluso han pasado de las deportaciones carcelarias y hasta le han dado la espalda a los sindicatos por los salarios y los despidos a la baja. El club de la ceja está huyendo de puntillas, aunque tengan en cartera alguna escenificación tan cultural, moderna y actual, como denunciar otra vez los vertidos del Prestige o la guerra de Irak. Yo creo que ya ni se reúnen para elaborar la agenda del día, aunque quede por ahí algún despistado que sigue con el dedito en la ceja, ¡Prepárate Mariano, que vienen a por ti!

jueves, 22 de julio de 2010

PORTUGAL MUY CARO


La prensa portuguesa recogía ayer la queja de la hostelería, que anda en caída libre desde hace un par de años. En muchos pueblos de la raya el sector ha caído casi un 50%, lo que no supone ninguna novedad para los que somos habituales porque, inexplicablemente, Portugal sube los precios en la misma proporción que bajan sus expectativas hosteleras. Hoy comer o pernoctar en Portugal sale más caro que hacerlo en cualquier costa española y mucho más caro que hacerlo en el interior. Es difícil entender una política turística en la que los precios suben a medida que baja la demanda, pero para comprender algunas cosas de Portugal se necesita, antes que un diccionario, un manual de instrucciones. Los hoteles del Algarbe, que antes gritaban en español, hoy están muy silenciosos porque, con la crisis, muchos de ellos han subido sus precios un veinte por ciento, pero siguen a piñón fijo, con sus folletos en portugués, inglés y alemán. España queda muy lejos. Lamentablemente eso también ocurre en España. En muchos establecimientos de Lanzarote si no sabes alemán o inglés lo tienes crudo.

En algunos aspectos concretos, los precios de Portugal son risorios por prohibitivos. Por ejemplo, en la playa de Comporta, la más cercana que tenemos los pacenses, alquilar una sobrilla y dos tumbonas cuesta veinte euros, lo que explica que su ocupación sea mínima, porque a la humilde sombrilla la han convertido en un objeto de lujo. ¿Alguien entiende semejante disparate? ¿No resultaría más rentable poner precios razonables y alquilarlas todas? Hay que añadir tres euros más por entrar con el coche en el aparcamiento. El día de playa, que antes nos tomábamos muchos badajocenses, hoy resulta excesivamente costoso, porque a esos veintitrés euros hay que sumarle los veintiocho que cuesta el peaje de la autopista y los veinte euros del combustible.

Por supuesto, el que disponga de setenta euros para pasar un día en Comporta, debe llevar el bocadillo, el agua, la cerveza, los postres…, porque comer en cualquiera de los dos únicos restaurantes sale por un mínimo de cuarenta y cinco euros por persona. Sólo sentarte a la mesa, con el pan, el paté de sardinas, la tarrina de queso fundido y las aceitunas ya cuesta quince euros. ¿El aperitivo? Un pincho de pulpo y una cerveza, doce euros, los helados dos y medio y la botella de agua, no muy fría, dos euros. Esa cantidad duplica largamente los precios de España. Las mismas tumbonas, pero más cómodas y con colchonetas, cuestan en el Puerto de Santa María ocho euros. En Alicante la sombrilla y tumbonas cuestan doce euros. En Málaga, Huelva y Almería, diez, nueve en Galicia y once en el País Vasco. La alternativa es llevárselo todo, la sombrilla, las sillas, las toallas, la nevera, el termo… y dejar el coche lejos, a pleno sol y sin vigilancia. En este caso el día de playa para los de Badajoz sólo cuesta cuatro horas y cincuenta euros, más lo que lleves. La caminata en fila india y el transporte (yo soy aquel negrito /del África tropical…) todavía no la cobran.

Hace muy pocos años era frecuente coincidir con tu vecino en algún restaurante de Elvas, de clientela mayoritariamente española, pero los portugueses se han empeñado en prescindir de España y, poco a poco y con mucho esfuerzo, lo están consiguiendo. Acabarán convenciéndonos incluso a los últimos de Filipinas.

jueves, 15 de julio de 2010

CULTURA GRATUITA


Llevo treinta años dando charlas, participando en mesas redondas y coloquios, pregones, recitales, exposiciones, presentaciones, jurados…y, contra el criterio de muchos amigos que comparten esta “obligación”, siempre lo he hecho “por amor al arte”, pero esto parece una espiral que crece y crece y como he comenzado a disculparme y a ser un poco selectivo, me estoy encontrando con respuestas bastantes airadas, porque algunos responsables municipales tienen asumido que, para sus ocurrencias estivales, pueden disponer del tiempo, del trabajo y del dinero de los demás. El verano pasado tuve que interrumpir mis vacaciones, estaba en Torremolinos, para ser pregonero en un pueblo de la Siberia extremeña. Ida y vuelta, mil quinientos kilómetros y dos días al volante en pleno mes de agosto, a los que hay que sumar otros dos o tres días para preparar el pregón.

Es un honor hacerlo y es un honor que se acuerden de uno, pero… Pero hay muchos peros. Aunque lo personalice no se trata de un tema personal, porque somos muchos los afectados, porque son muchos los pueblos que organizan actividades culturales y también son muchos los alcaldes y concejales que consideran que hay que pagar la sillería, la carpintería, la fontanería, al electricista, a la imprenta, al que ha rotulado la pancarta, a la megafonía y a la orquestilla que, antes y después, se arranca por pasodobles, pero que al conferenciante o pregonero que, se supone, es la figura estelar, no hay que pagarle ni la gasolina, que con una placa se cumple y que se tiene que ir muy agradecido y muy contento. No se trata de cobrar ni de hacer el agosto, como los toreros, pero no parece muy normal que para participar en un acto cultural, o ferial, a estas alturas, algunos sigamos pagando el peaje del novillero que busca una oportunidad.

El alcalde del pueblo se enfadó mucho cuando le dí las gracias por la placa y, muy bajito, la dije que me había gastado 200 euros en gasolina. Se enfadó y se fue sin despedirse. Yo me volví de madrugada y durante setecientos kilómetros no me atreví a mirar por el retrovisor para evitar la cara de gilipolla que a buen seguro llevaba. Supongo que en ese pueblecito ahora soy un “non grato pesetero”, pero me han llegado otras tres invitaciones para este verano y como he anticipado mis condiciones, la respuesta ha sido la misma. Los responsables municipales consideran que es un agravio, un desprecio para sus pueblos, que el que va invitado a un acto cultural cobre el desplazamiento, aunque no creo que ninguno de ellos olvide pasar la minuta correspondiente cuando salen del pueblo para hacer una gestión municipal. ¡Y no lo consideran vejatorio para el pueblo!

Aunque todavía quedemos algunos “primos”, la cultura, alta o baja, hay que pagarla y pagar la cultura no tiene nada que ver con pagar al carpintero o al que arrienda las sillas. Ya han pasado muchos lustros desde aquellos recitales poéticos que nos servían como desperezo, y el voluntarismo de entonces resulta bastante patético hoy. ¿P… y poniendo la cama? Pues no, señor alcalde.

domingo, 4 de julio de 2010

EL COCHECITO


Un amigo con mucha retranca me ha traído una preciosa película de Pepe Isbert: “El cochecito”. No la conocía pero hoy, después de haberla visualizado, creo que es incluso superior a “Bienvenido Ms. Marshall”. Isbert, en su línea de abuelo bonachón y corajudo, borda un papel dificilísimo, enriqueciendo con una interpretación magistral la pobreza de recursos y la limitación de un guión apresurado. La dirigió Marco Ferreri y acaba de cumplir cincuenta esplendorosos años. La idea matriz es muy simple, un grupo de ancianos decrépitos, con todos los achaques de la edad e impedidos para poder caminar, se juntan todas las mañanas en un descampado para relatarse sus proezas y hacer cabriolas subidos a sus cochecitos de inválidos. Entre ellos hablan de los últimos modelos y alguno, ya en aquella época, muestra a los demás los tuneados que ha hecho a su silla propulsada y presume del trueque que han realizado al motor para que suba mejor y alcance más velocidad. Es fácil imaginar la admiración y la envidia que eso produce.

Con estos ingredientes el panorama se presenta desolador, porque todos están impedidos y llenos de costurones. El que no sufre una tuberculosis ósea, padece una gangrena, tiene las vértebras machacadas o amputadas las dos piernas. La tristeza y la soledad están en sus ojos y los surcos que la vida ha ido cincelando en todos ellos son tan profundos como las limitaciones que reflejan. El cochecito es el centro de su universo, el eje sobre el todos giran y el principio y fin de ese ramillete de desahuciados que aceleran sus corazones con sus pequeños motores. Cuando giran el puño y dejan atrás a los peatones, se sienten jóvenes, poderosos e importantes, con una importancia que nunca antes habían tenido. Sentados en sus mullidos asientos aceleran a tope porque el viento los rejuvenece y el estrépito y la vibración del motor los aleja de la nada que siempre han sido.

El cochecito les pone alas, los catapulta al mundo de sus sueños imposibles, los rescata de sus miserias, les aparenta una independencia que no tienen y hace realidad sus delirios de grandeza. Allí se despojan de sus complejos y al mirar por el retrovisor se ven como nunca fueron: libres, fuertes y grandes. Uno confiesa que incluso para ir a comprar el periódico, al otro lado de la calle, coge el cochecito porque sin el se siente desnudo. Otro, ufano y sacando pecho, va a esperar a sus nietos al colegio o a comprar el pan en la tienda de la esquina, acelerando para que todos reparen en su presencia. El cochecito lo es todo.

El trasfondo de la película es que uno de ellos se aburre y vuelve a sus muletas con el enfado de todos los demás, que no entiende semejante disparate. Otro, Pepe Isbert, que es el único que puede caminar, y por eso se siente en inferioridad de condiciones, pide a todos los santos una paraplejía que no llega… ¡Hasta las joyas de su difunta empeñó para conseguir un cochecito para cada día de la semana!

¿La conclusión? Vean la película o sáquenla ustedes mism

viernes, 25 de junio de 2010

PECELLÍN A SU PASO



Más de siete mil quinientos libros reseñados, dan una visión panorámica del ingente trabajo de Manolo Pecellín a favor de la cultura y de los autores extrémenos. Ahora acaba de salir el tomo séptimo, que no será el último aunque, después de cada entrega, nuestro bibliógrafo mayor tenga la tentación de pasar el testigo a alguien que no acaba de llegar. Ni falta que hace. Éste último tomo, casi de setecientas páginas, ha salido en Alborayque Libros, con el patrocino de la Biblioteca de Extremadura, que es algo muy significativo y gratificante, porque Pecellín ha estado, como tantos de nosotros, en el listado negro de la oficialidad más hortera. Durante decenios, por haberse negado a firmar un panfleto de besucones, ha estado proscrito... Algún día habremos de recuperar la memoria histórica más reciente, para vergüenza de sus protagonistas. Todo llegará.

El resultado ha sido que a aquellos fantasmones, que sólo eran lo que eran, porque nunca fueron nada más, los ha barrido el viento, mientras que Manolo siguió a su paso, sin bajar la cabeza, sin encogerse y haciendo un trabajo que trascenderá, si es verdad que el tiempo pasa y la joya queda. El ingente trabajo de Pecellín se circunscribe a los autores extremeños, a las publicaciones de Extremadura y a lo que sobre Extremadura se escribe fuera de ella, y es, tomo a tomo, una recopilación única e imprescindible de todo el acontecer literario de Extremadura. Las bibliografías de Pecellín están impregnadas de rigor y exentas de celopatías pueblerinas que acaban excluidas a base de ser excluyentes. Un empeño semejante no puede elaborarse en plan “cosa nostra”, porque eso entra más en el terreno del onanismo que de la bibliografía. Intentos ha habido, malgastando el dinero de todos.

Pecellín ha ido cimentando su prestigio, dentro y fuera de Extremadura, con un trabajo analítico que generalmente ha girado en torno a los pensadores, los escritores, los filósofos y ensayistas de Extremadura. Sólo por este empeño único de recuperar lo nuestro y reivindicar lo mejor que tenemos, ya se ha hecho acreedor de nuestra admiración, respeto y agradecimiento. A la medalla de Extremadura le vendría muy bien el cuello de Pecellín que es también autor de los tres tomos de “Literatura en Extremadura” y de un estudio sobre el krausismo en Badajoz… hace poco más de un mes, sacó una recopilación de sus sueltos: “Relumbres de Espejuelos”, en el que se adentra en la creación literaria “sin red”.

Entrar en el santuario de su biblioteca produce vértigo, porque allí está el condimento que ha ido aliñando la evolución de un Manolo Pecellín que hoy se nos escapa incluso a los que nos consideramos sus amigos, porque se ha hecho más profundo, más educadamente distante, más relativista y condescendiente a base de aparcar las pasiones. Pecellín está de vuelta y hoy dedica más tiempo a buscar espárragos que en encontrar asombros. Es posible que Jaime Álvarez Buiza, también pesadilla de palurdos con pedigrí, lleve razón al afirma que “Pecellín ve detrás de las esquinas”. Yo creo que sin salir de su casa.